Hechos 2:4-5 “Todos fueron llenos de Espíritu Santo y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablaran. Moraban entonces en Jerusalén, judíos, varones piadosos, de todas las naciones de la tierra”
Romanos 12:2: “No imiten las conductas ni las costumbres de este mundo, más bien dejen que Dios los transforme en personas nuevas al cambiarles la manera de pensar.
Hechos 3:25-26: “Ustedes son los hijos de esos profetas y están incluidos en el pacto que Dios les prometió a sus antepasados. Pues Dios le dijo a Abraham: “Todas las familias de la tierra serán bendecidas por medio de tus descendientes”.
Lucas 4:16-20: “(Jesús) vino a Nazaret, donde se había criado; y en el día de reposo entró en la sinagoga, conforme a su costumbre, y se levantó a leer. Y se le dio el libro del profeta Isaías; y habiendo abierto el libro, halló el lugar donde estaba escrito: