El poder del agradecimiento - Belén Gaido

DEVOCIONAL DEL DÍA - Miércoles 26

“Las victorias abren puertas. Las derrotas abren el corazón, lo que te ayudará para ganar futuras victorias...”
Como seres humanos hemos sido dotadas de una fortaleza sin igual, pero cada vez más, el “sin número de quehaceres” que han ido apareciendo, ocupan nuestra mente, nuestro tiempo, nuestras fuerzas. En reiteradas ocasiones la fatiga invade todo el cuerpo, y corremos el riesgo de ir perdiendo la capacidad de tener un corazón agradecido.

La falta de gratitud nos lleva a no estar conforme con nada; a tener una actitud orgullosa; a creer que merecemos más de lo que tenemos; a vivir en una amargura constante; en fin, ¡esto lleva a enfermarnos!

Por el contrario con un corazón agradecido, serás feliz y te permitirá ser más humilde, reconociendo que lo que tenés, no es solo mérito tuyo, sino que también sos el resultado de la intervención del prójimo en tu vida.

Un corazón agradecido es paciente, frente a las preocupaciones de la vida; y éstas les enseñan a estar satisfecho ante cualquier situación. Aunque las circunstancias no sean las mejores, no permitirán tambalearte.

Con nuestras palabras podemos dar vida o muerte, y creamos nuestro ambiente con ellas. Por eso, la gratitud no puede ir de la mano de la queja. Cuando la mente está llena de pensamientos negativos, surge la queja y se abre la puerta a la enfermedad y a la tensión. Sin embargo cuando tenemos un corazón agradecido, nuestra forma de hablar cambia, y creamos vida con lo que decimos.

Cuando tenemos un corazón agradecido, nuestro cuerpo rechaza la amargura que proviene por no haber podido satisfacer una necesidad o deseo.

ACCIÓN DEL DÍA:
• Declara que las circunstancias no te mueven, que por más difícil que sea lo que estés viviendo, siempre hay una esperanza. ¡No pierdas la Fe!

• Practica tener un corazón agradecido tanto en las victorias como en las derrotas.

• Busca a Dios en toda ocasión. “Cuando DIOS ocupa el primer lugar en tu vida, todas las piezas restantes de tu vida encajan alrededor de Él, en un orden perfecto”.

“Y la Paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, cuidará tu corazón y tus pensamientos”

Belén Gaido