CAMINANDO CON UN CORAZÓN LIMPIO

SEMANA 1 - DIA 6: 
Texto del día:
Proverbios 4:20-27 “Hijo mío, está atento a mis palabras; inclina tu oído a mis razones. Que no se aparten de tus ojos; guárdalas en lo profundo del corazón, porque son vida para los que las hallan y medicina para todo su cuerpo. Sobre toda cosa que guardes, guarda tu corazón, porque de él mana la vida. Aparta de ti la perversidad de la boca, aleja de ti la iniquidad de los labios. Que tus ojos miren lo recto y que tus párpados se abran a lo que tienes delante. Examina las sendas que siguen tus pies y que sean rectos todos tus caminos. No te desvíes a la derecha ni a la izquierda; aparta tu pie del mal”.

Enseñanza del día:
La palabra nos enseña que somos seres tripartitos: espíritu, alma y cuerpo; y que el verdadero ser del hombre es su espíritu… y cuando se refiere al corazón del hombre se está refiriendo al centro motor, asociado a los sentimientos, voluntad y mente. Todos hemos sido llamados a ser vigilantes de nuestro corazón. Mateo 5:8 expresa lo siguiente: “Bienaventurados los de limpio corazón porque ellos verán a Dios”.

¿Cómo cambiar nuestros corazones de “corazón necio” a “corazón sabio”? ¿De corazón altivo a humilde? ¿De corazón desobediente a obediente? ¿De duro a sensible? ¿De triste a alegre?

Para que este proceso suceda debemos:

1) Humillar el corazón: el Salmo 51:17 habla de un corazón humillado (léelo); significa un corazón que esté pasando por un genuino arrepentimiento, un convencimiento profundo de la necesidad de un verdadero y total cambio. Romanos 2:5 expresa la necesidad de un corazón arrepentido.

2) Estar dispuestos a ser quebrantados: Juan 12:24-28 es la renuncia a la vieja naturaleza, actitudes, formas de pensamientos, negación al yo y una obediencia total a la voz de Dios para producir muchos frutos.

3) Ser suministrados continuamente por el Espíritu de Dios y Su Palabra (Salmo 51:11). El salmista conocía la necesidad de que el Espíritu de Dios lo sustentara continuamente; por eso expresaba: “espíritu noble me sustente”. La voluntad de Dios es que nuestro corazón sea el lugar donde Él escriba Su palabra. En Hebreos 8:10 dice: “Pondré mis leyes en la mente de ellos y sobre su corazón las escribiré…”.

¿Qué sucede si guardamos el corazón? (Prov.4:23-24). Nuestra boca hablará lo correcto, veremos lo correcto y hacia delante; nuestros pies no resbalarán y nuestros caminos serán rectos, y el mal no nos podrá alcanzar. Todo lo que producimos, sea bueno o malo, viene del mismo lugar: “El corazón del hombre”. Juan 6:43-45 dice: “El hombre bueno, del buen tesoro de su corazón saca lo bueno; y el hombre malo, del mal tesoro de su corazón saca lo malo”. Para llevar frutos que agraden a Dios y que este fruto permanezca, debemos chequear y trabajar cuidadosamente con nuestro corazón.

Declaración de fe: “Entiendo que todos los frutos que yo produzca como discípulo, familia, relaciones de amistad, finanzas, ideas, vienen del mismo lugar: de mi corazón. Hoy me determino a chequearme, examinarme cuidadosamente, evaluarme internamente, para hacer de mi vida interior un lugar donde el Espíritu de Dios pueda incubar los sueños, las ideas, y las acciones de Dios para este tiempo. Declaro que mi corazón se convertirá en un lugar donde lo santo fluirá con libertad. Renuncio a toda insensibilidad, dureza o altivez de corazón hacia Su palabra y me acerco a ella en búsqueda de dirección y principios para mi vida”.

Acción del día:
1.- En el día de hoy busca testificar de lo que Dios ha hecho contigo. Busca a alguien… predícale el evangelio, y coméntale el testimonio de tu vida, los cambios que has vivido y los beneficios del cambio de corazón. Puedes hacerlo personalmente… o escríbele un mensaje electrónico… o llámalo por teléfono…

2.- Manténte en contacto con ellos e invítalos a tu grupo de crecimiento, y/o a la reunión de mañana, domingo.

3.- Recuerda orar antes de salir, antes de llamar a alguien… ora por las personas que ganarás en tu cosecha personal.