ES TIEMPO DE PASAR A LA OTRA ORILLA

SEMANA 1 - DIA 3: 
Texto del día:
Mateo 14:22-25 “En seguida Jesús hizo a sus discípulos entrar en la barca e ir delante de él a la otra ribera, entre tanto que él despedía a la multitud. Después de despedir a la multitud, subió al monte a orar aparte; y cuando llegó la noche, estaba allí solo.
Ya la barca estaba en medio del mar, azotada por las olas, porque el viento era contrario. Pero a la cuarta vigilia de la noche, Jesús fue a ellos andando sobre el mar”.

Enseñanza del día:
Dios siempre nos impulsará a ir la otra orilla, a nuevos desafíos, a no conformarnos con lo que hemos logrado, porque no nacimos para la orilla sino para ser “cruzadores”; por eso Isaías 54:2 dice: “Ensancha el sitio de tu tienda y las cortinas de tus habitaciones sean extendidas; no seas escaso; alarga tus cuerdas y refuerza tus estacas.”. Jesús hizo ir a sus discípulos al otro lado para que otros también escuchen de Él. Nosotros también ¡busquemos otra cosecha!

Pasar al otro lado significa...

1) que hay multitud de pensamientos que dejar para poder romper con lo estable y la seguridad presente; porque es más segura una tierra firme que una barca azotada por las olas y que se mueva; más seguro el empleo conocido que el desafío de ser dueño de un negocio; es más segura la necesidad presente que sobrellevamos, que un futuro de prosperidad, pero desconocido.

2) Pasar al otro lado es para gente dispuesta a liberar pura adrenalina; la Biblia está llena de historias y sucesos que para sus protagonistas fueron pura adrenalina. Ejemplos: David y Goliat, los muros de Jericó, el mar abriéndose, etc.
Debemos preguntarnos: ¿Cuándo fue la última vez que el evangelio nos emocionó? ¿Cuándo fue la última vez que sentimos adrenalina liberarse dentro nuestro por hacer la voluntad de Dios, aunque no nos parecía muy cuerdo, muy seguro, muy "normal"?

3) Pasar al otro lado implica que debemos romper con “la percepción”. Los versículos 28 al 31 relatan como Pedro sale de la barca y camina sobre el mar; luego tuvo miedo, y cuando comienza a hundirse, Jesús extiende su mano y lo salva. Percepción deriva de la palabra “percibir”; el problema es que se termina creyendo lo que se percibe. Por eso podemos oír todo el día a Dios y sin embargo terminar viendo fantasmas. Mientras los demás discípulos vieron un fantasma, Pedro se vio caminando sobre las aguas. En Juan 4:35, los discípulos percibían que faltaban 4 meses para la siega, pero la realidad de Jesús era que estaban listos para la cosecha.

¿Quiénes son los que terminan pasando a la otra orilla? Gente que cree a la palabra de Dios, con mente amplia, que no se detiene en detalles sino que le creen a Dios; es gente que trae a Dios a sus desafíos. Por eso podemos decir “¡es más grande un si de Dios que un no de once incrédulos!” Aceptemos los nuevos desafíos para nuestras vidas… nos espera una grande y extraordinaria cosecha.

Declaración de fe:
“Es el tiempo de pasar a la otra orilla; todo lo que he vivido ha sido bueno pero me espera algo mejor; Dios lo ha hablado, yo lo creo y me dispongo a aceptar el desafío; soy una persona de fe y atraigo a Dios a mis días; mi cosecha será de sobremanera extraordinaria, y confieso que es mejor un “si” de Dios que un “no” de cualquier incrédulo… ¡Multitudes de gente me esperan!”

Acción del día:
1.- Llama hoy mismo a 2 de las personas de las que anotaste en tu papel de “Uno Más para Cristo”. Organizarás una visita; los visitarás y les regalarás un señalador, un libro de lectura sobre Jesús, una tarjeta que hable de Dios, u otra cosa que lo bendiga; y compartirás con ellos enseñanzas y palabra para sus vidas.

2.- Es día de pasar a la otra orilla; ¡hoy es el día de realizar aquello que estuviste postergando por mucho tiempo! Por ejemplo, una visita, una llamada telefónica, una conversación pendiente, terminar una relación emocional que te ataba, entregar el pacto que habías prometido, hacer cambios en tu casa, ambiente de trabajo, iniciar el negocio que siempre soñaste. Recuerda: ¡Es tiempo de pasar a la otra orilla!