En marcha (Éxodo 14:15)

Semana 3 - Día 6:
En la vida todo tiene su tiempo. Nos dice el sabio Salomón en el libro de Eclesiastés 3:1, “Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora”.
Moisés debió aprender en el desierto de PI-hahirot, que hay ocasiones en que “hay que dar vueltas”, y hay otros momentos para acampar (14:1); hay tiempos para clamar, y hay tiempo para marchar (14:15: “Di a los hijos de Israel que marchen”).
Como la historia de Israel es figura de la vida cristiana, es lamentable ver a muchos cristianos que se han detenido en el camino de la vida, han llegado a un punto y no avanzan, están estancados, han alcanzado la salvación por gracia de Dios, pero allí están por años y años.
Un modelo que podemos seguir e imitar es la vida del apóstol Pablo; y él nos dice en Filipenses 3:12: “No que lo haya alcanzado, ni que ya sea perfecto, sino que prosigo”.
El Señor nos dice a nosotros que somos su pueblo que es tiempo de marchar por el camino que Él nos indica diariamente. Nos dice el profeta Isaías capítulo 35:8: “Habrá allí calzada y camino, y será llamado camino de Santidad……” En este camino tenemos que andar.
El salmista nos dice: “Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, ni estuvo en camino de pecadores…..”(Sal. 1:1).
Nos dice el autor de Hebreos: “Sin santidad nadie verá al Señor”.
Es tiempo de ponernos en marcha por ese camino de santidad, por el camino del amor, por el camino de la comunión, por el camino del servicio, por el camino de la obediencia a la Palabra, por el camino del testimonio evangelístico.
¡Vamos iglesia! Es tiempo de marchar a la conquista de nuestro barrio, de nuestra ciudad, bajo la poderosa mano de Dios es posible. Él quiere abrirnos un camino nuevo.
Decídete, y declara ahora mismo: “¡Me pongo en marcha! ¡Basta de estancamiento! ¡No más desierto… avanzo hacia la promesa del Padre!”

Pastor Lorenzo N. Klink