Un refugio seguro

Semana 2 - Día 6
Esta semana hemos estado hablando sobre el desierto de ETAM. Y dijimos toda la semana que ETAM nos habla de refugio, de descanso, de protección, de adoración. ETAM es ver la mano de Dios cubriendo tu vida.

Hoy, como siempre, y según Su promesa, El está con nosotros por medio del Espíritu Santo.
Dios nos amó tanto que envió a su Hijo unigénito a morir en la cruz, y lo resucitó para darnos a nosotros vida y vida en abundancia. Por lo cual podemos decir con el salmista en el Salmo 103:
“Bendice alma mía a Jehová y bendiga todo mi ser su Santo Nombre. Bendice alma mía a Jehová, y no olvides ninguno de sus beneficios. El es quien perdona todas tus iniquidades, el que sana todas tus dolencias. El que rescata del hoyo tu vida, el que te corona de favores y misericordia. El que sacia de bien tu boca de modo que te rejuvenezcas como el águila”
¡¡Así es mi Dios!! ¿Es así tu Dios? Te animo ¡Adelante! El nos rejuvenece cada día; estamos camino a una ciudad, y a un tiempo, donde no habrá más noche, donde no habrá necesidad de luz de lámpara, ni de luz de sol, porque Dios, el Señor, iluminará; y allí “enjugará Dios toda lágrima, y no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron” (Apocalipsis 21:4).
Te bendigo con la guía y amor de Dios para tu vida.
En este día, reconoce que Sus beneficios sobre tu vida son extremos… Reconoce que por Su perdón y misericordia es que sigues viviendo… Reconoce que solo Él saca tu vida del hoyo… Declara tu confianza en Él, y recibe hoy el rejuvenecimiento que solo manifiestan los hijos de Dios.

Carmen Mayo de Klink