EL PROPÓSITO DE DIOS REVELADO A TU VIDA

Texto del día:
Efesios 1: 11 “...dado que estamos unidos a Cristo, hemos recibido una herencia de parte de Dios…”
"¿Qué es lo que Dios quiere hacer conmigo?"
Hay un propósito eterno que viene de Dios, creado por Él y al cual pertenecemos; no importa el oficio diario que tengamos… ya sea como plomero, médico, arquitecto o ama de casa… el propósito de Dios es eterno y es el fin en sí mismo… todo lo demás son herramientas que tenemos para usar a favor de ese propósito divino.

¿Cuál es este propósito? Génesis 1:28 lo resume en Fructificación, Multiplicación, Señorío y Sometimiento de todas las cosas. Por eso fuiste predestinado desde antes de la fundación del mundo y desde el vientre de tu madre; Dios grabó secretos sobre este propósito en tu ADN, y hoy te estás encontrando con ellos… Con seguridad, por los tiempos que estamos viviendo, debes estar sintiendo cierta “incomodidad” acerca de las cosas que haces, y las que no haces… Eso se debe a que nuestro Padre está convocando a una generación que se levanta, en este tiempo, para cumplir con ese propósito.

Hoy es un buen momento para que tomes lápiz y papel, y contestes algunas preguntas, como las que siguen:
1) ¿Qué es lo que estoy haciendo para Dios? (aquí puedes sintetizar todo lo que, ministerialmente, haces en servicio a Dios…)

2) Lo que escribí en la lista anterior, ¿es lo que realmente me pide Dios que haga?

3) ¿Qué es lo que NO debería estar haciendo? (aquí deberías anotar lo que sientas que Dios no te pidió, aunque sea algo bueno…)

Declaración de fe: “Padre celestial, ahora entiendo que de ti viene el propósito para mi vida y me estoy encontrando con él; por eso declaro que no nací para la esterilidad, o la esclavitud, sino que me multiplicaré, fructificaré y mis generaciones y yo señorearemos sobre todo”

Acción del día:
1.- Esta semana pídele dirección al Espíritu Santo de cuáles son las personas, a tu alrededor, que están listas para entrar al Reino de Dios. Anótalas en un papel, y prepárate para comenzar un proceso con el objetivo de alcanzarlas con el mensaje de Jesucristo. Conserva una copia, y entrega el original a tu líder, para que, además de estar enterado, pueda ponerlo como motivo de oración con todo el Grupo de Crecimiento.

2.- Comprométete, delante de Dios, a ganarlas para Cristo… y mantente los próximos días en oración por ellos.

3.- Mantente atento sobre el mover del Espíritu sobre esta vida, y toda carga de oración que el Espíritu Santo ponga en tu corazón. No sería extraño que, como consecuencia de tu oración, esa persona comience a mostrar inquietud por el Evangelio.