¿COMO PODEMOS SALIR DE DOFCA?

Semana 7 - Día 5: 
¿El hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra? ¿Caemos dos veces en el mismo pozo?
En el libro “Hay un hueco en el andén” el autor nos cuenta algo interesante:
1- Voy por una calle, hay un hueco en el andén, caigo en el hueco pero. . . ¡no es mi culpa! . . . estoy perdido . . . No puedo hacer nada. . . Me toma una eternidad salir del hueco.
2- Camino por la misma calle. Hay un hueco en el andén pero finjo no verlo. Por eso vuelvo a caer. . . ¡no puedo creer que volví a caer en el mismo hueco! . . . no es mi culpa. . . una vez más me cuesta salir.
3- La misma calle. El mismo hueco. Aunque lo veo vuelvo a caer porque ¡YA ES UN HABITO! Sin embargo mis ojos están abiertos. . .Ya me doy cuenta en donde estoy. . . Reconozco que es mi culpa y logro salir. 
4- La misma calle. El mismo hueco pero. . . ¡ESTA VEZ LO EVITO!
5- Voy caminando pero ahora. . . ¡CAMINO POR OTRA CALLE!

Esta es la razón por la que muchos cristianos no podemos aprobar la prueba, salir de nuestro desierto. ¡Nos cuesta aprender la lección! . . . 40 años en el desierto insistiendo en hacer las cosas como siempre lo habían hecho, como a ellos les parecía. Cuando Moisés subió al monte buscando a Dios y su dirección, ellos se afirmaron en las riquezas que habían traído de Egipto, las fundieron y se hicieron un becerro de oro. ¿Dios? . . ¿Que Dios?. . . . . . . no nos interesa. . . Ya hicimos el nuestro. . . . ¿Leyes?. . . ¿Qué leyes? Ya las tenemos.

¿Podemos comparar esto con la realidad en la que vivimos? ¿Habrá algo en nuestra manera de vivir que tenemos que revisar? . . . ¿cuál es el hueco en nuestras vidas? . . . ¿estamos repitiendo los mismos patrones de comportamiento que nuestros padres? ¿Seguimos relacionados con las mismas personas que nos pervirtieron, que nos desviaron? ¿Repetimos los mismos errores? ¿Tenemos las mismas consecuencias?

Es posible que caigamos dos o más veces en el mismo pozo. Algunas de las causas pueden ser:
1- No queremos reconocer que estamos en el hueco. Inventamos escusas, pretextos, razones. Nos victimizamos. Nos acostumbramos. Es un hábito. (“no soy adicto, en cualquier momento lo dejo”) 
2- No asumimos nuestra responsabilidad sobre el problema. Trasladamos la culpa sobre alguien o algo. (“llegué tarde porque había mucho tránsito”... “Me traicionó porque es una mala persona”)

Si queremos salir de este desierto. Si queremos encontrar la salida, Dios nos ha enseñado el camino: 
1- Reconocer. Confesar. Ponernos de acuerdo con Dios sobre lo que él nos está diciendo que es malo (“soy adicto. Soy peleador. Soy impuntual. Soy infiel”)
2- Reconocer nuestra responsabilidad. (“esto es malo y no agrada a Dios. . . empecé probando y solo no puedo dejarlo. Salí demasiado tarde. . . . descuidé nuestra relación, no fui un buen amigo o esposo. . .”)
3- No esperar a que los otros cambien. Cambiar mis actitudes y ordenar mi vida poniéndola en orden según la voluntad o las enseñanzas de mi Dios. (“voy a ayunar por esto. Voy a esforzarme. Perdono. Pediré perdón”)
4- Reconocer que Dios está utilizando este hueco en el que caí, para decirme algo, hablar conmigo, llamarme la atención, disciplinarme y corregir mi camino.
5- Someterme a Dios, resistir la tentación de no cambiar y obedecer a mi Dios en todo.

Proverbios 4:26 nos enseña: “Examina la senda de tus pies, y todos tus caminos sean rectos.”

ORACION:
Querido Dios, te pido perdón por mi terquedad, mi soberbia, mi autosuficiencia. Reconozco que he pecado, he errado mi camino, he actuado mal. Quiero salir de Dofca. Ayúdame a cambiar. En el nombre de Jesús, amén.

Bendiciones. Tito Bravo.